da vez son más las historias que me llegan sobre las vivencias de anteriores jornasda mundiales de la juventud. Os las iré contando poco a poco... La primera me la ha mandado unos amigos que estuvieron en la IV Jornada Mundial en el Monte del Gozo en 1989 (Santiago de Compostela). Me cuentan la siguiente historia: "Viajamos bien equipados, pero realmente no sabíamos lo que nos íbamos a encontrar al llegar al monte de Gozo. La noche de vigilia fue impresionante con Juan Pablo II!!! Daba igual el lodazal en que se convirtió aquello, ni el frío nocturno de Galicia... Estábamos allí junto al Papa y lo demás daba igual. La anécdota vino al terminar la Vigilia uya entrada la noche... Mi amigo Juan y yo decidimos bajar a dormir a la ciudad, y nos pateamos las calles en busca de un trozo de césped. Finalmente encontramos una especie de jardín junto a unas casas bajas y allí extendimos nuestros sacos de dormir. Pero cuál fue nuestra sorpresa cuando empezamos a escuchar una voz de una persona que nos interpelaba con la frase "Peregrinos!!!, ¡¡vengan a mi hogar a reponer fuerzas!!".Estábamos helados de frío, y efectivamente no dudamos en aceptar la oferta ya que lo consideramos que era como una especie de 'aparición';)) Así que la señora gallega -de unos 80 años- nos recibió en su humilde casa y nos duchamos y desayunamos como si estuviéramos en un hotel. Así que, después de agredecer este detallazo, pues subimos el domingo a la misa con el Papa y cuando el resto de amigos nos vieron tan frescos y desayunados se murieron de envidia, ya que ellos estaban embarrados y agotados. En fin, debo reconocer que esta señora estará yaen el Cielo y habrá recibido su premio por su generosidad anónima. Gracias de corazón a este ángel de la guarda que un día cuidó de nosotros como si fuera nuestra propia madre (bueno, mejor nuestra abuelita). Gracias!" (pd.- hoy tenemos cerca de 40 años ambos, jeje).
Seguiré contándoos más anécdotas...

